lunes, 4 de septiembre de 2017

Recursos de evaluación para el inicio de curso

Después de las merecidas vacaciones, retomamos el blog. Esta vez, para hacerlo un poco más fresquito, como toca aún en esta época, os propongo una serie de recursos que he ido recopilando a lo largo de este curso pasado. Espero que lo aprovechéis, si es vuestra intención seguir profundizando en esta temática tan apasionante. También deseo que continuéis siguiendo el blog que vendrá cargado de nuevas entradas a lo largo del curso sobre cuestiones prácticas y de reflexión en torno al tema de la evaluación educativa. Un fuerte abrazo y feliz inicio de curso.

PARA LA REFLEXIÓN


Vídeos

No soy un 7 (Sofia Camus) - TED

FUNDAMENTOS

Evaluación Auténtica (Instituto Tecnológico de Sto. Domingo) - Blog de Gesvin
Fundamentos neuroeducativos para un proceso de evaluación - EvaluAcción
Evaluación como parte del aprendizaje - J. Blas García (EvaluAcción)
Metodología y evaluación de lenguas - Pitxu García Sánchez (Valle de Elda)

TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN

General

Instrumento: Rúbricas

10 herramientas TIC para crear rúbricas - Ayuda para maestros
Evaluación con rúbricas para la mejora del aprendizaje (guía gratuita) - Ayuda para maestros
Rúbricas: ventajas y desventajas de este método de evaluación - Realinfluencers
11 Herramientas Gratuitas para Diseñar Rúbricas de Evaluación | Artículo - Blog de Gesvin
Rúbricas de evaluación de competencias. Parte IV: Diseño y validación de una rúbrica - INED21
Coevaluación con rúbricas y CoRubrics - J. Feliu Agullo (EvaluAcción)

Instrumento: Cuestionarios cognitivos (pruebas objetivas, tests, quizzes...)

13 herramientas para evaluar a tus alumnos en clase (APP's) - Educación 3.0
Cómo adaptar un examen para alumno con NEE (póster) - Orientación Andújar

Técnica: Preguntas esenciales, interrogación elaborativa, autoexplicación

Preguntas que encienden la chispa del aprendizaje: desde Sócrates hasta hoy - J. Guillén (Escuela con cerebro)


EVALUACIONES EXTERNAS

PISA


EVALUACIÓN DEL PROFESORADO

Y abrimos el melón...



domingo, 21 de mayo de 2017

Cuatro organizadores para hacer más válida nuestra evaluación

No sé si lo he comentado en una entrada anterior, pero sugiere Wiggins que, en la evaluación, el componente humano tanto del alumnado como del profesorado hace de ésta una tarea sumamente subjetiva. Y que por tanto no está tanto en perseguir la "objetividad" como en perseguir su credibilidad. Ésta sería uno de los estándares de la evaluación, junto a otros.
Hablar de credibilidad supone también hablar de validez (antes que de fiabilidad). Entre otras cosas porque existe un tipo de validez de pruebas de evaluación, la de contenido, que se refiere a la pertinencia y suficiencia de las interpretaciones basadas en los resultados. En nuestro caso, la interpretación del aprendizaje que ha realizado el alumnado de una determinada asignatura. Para ello, la prueba tiene de recoger una muestra adecuada y representativa del contenido a evaluar.

¿Es el contenido de nuestras pruebas una muestra adecuada y representativa de los aprendizajes?, ¿las preguntas que realizo, las actividades de evaluación, se basan en los aprendizajes que pretendo evaluar?, ¿qué aprendizajes son éstos?

Hay otro tipo de validez muy interesante, un tipo de validez de contenido, la validez aparente: es la que produce a los estudiantes la impresión de que, efectivamente, es una prueba adecuada.
¿cuántas veces nuestros estudiantes han dicho -"es que esto no lo hemos dado"- o "esto no nos lo has explicado como lo preguntas"?

Un ejemplo de una escuela pública de Ed. Infantil

Estas cosas ocurren porque, en general, la evaluación va por un lado, las actividades de enseñanza/aprendizaje van por otro y el currículo (los resultados de aprendizaje, criterios de evaluación...) por otro, si van... La otra noche hablaba sobre una práctica de una escuela infantil de segundo ciclo, hacen cantidad de actividades interesantes: grupos interactivos, tertulias dialógicas, proyectos, rincones, usan la metodología ABN...Pero llega el final de trimestre...todo eso que se ha realizado no ha valido para evaluar el aprendizaje, de hecho no tienen instrumentos para valorarlo en el contexto de estas actividades...Por tanto, como han de rellenar un boletín cualitativo de información y marcar unos ítems de aprendizaje...se obligan a hacer una "pruebecita". Los niños y niñas de la escuela hacen una actividad "rara", incoherente con su aprendizaje diario tan interesante y se ven en estas.
Otra de las cosas que les ocurre es que no saben (pueden intuirlo) qué tipo de aprendizajes están en juego: en cuanto a procesos y destrezas, contenidos...y especialmente los relacionados con el currículo oficial...
Hacen las actividades pero no saben tienen relación con el currículo, ni son capaces de relacionarlas con la evaluación, y esta a su vez con el currículo.
Claro, que este es un ejemplo, y no me atrevo a generalizar.

Para ayudar a conseguir mayor validez, entre otras cosas, os presentaré una serie de organizadores. Lo que pretenden es alinear precisamente el currículo, la metodología de enseñanza y actividades de aprendizaje y la evaluación. Aquí vamos...

CUATRO ORGANIZADORES PARA HACER VÁLIDA LA EVALUACIÓN

1. Diseño de Unidades Didácticas Integradas - Inclusivas (UDI+i)

Pinchando aquí tenéis una entrada en el blog de Proyecto Atlántida con un enlace y múltiples ejemplos de UDI+i

2. El "canvas" para el diseño de proyectos de Conecta 13


3. Marco de la evaluación - Backwards Design de Wiggins y McTighe






4. La matriz de especificaciones como excusa de programación de aula - Fives, H. y DiDonato-Barnes, N. (2013)

No especifica exactamente actividades de aula, aunque sí el tiempo dedicado. El organizador está muy centrado en la construcción de una prueba equilibrada en función de objetivos y tiempo dedicado en clase, además de uso de una taxonomía que clasifica a los objetivos en bajo y alto nivel cognitivo. Podéis ver también el ejemplo de la entrada en este blog: El papel de la evaluación en la taxonomía de Bloom (II) 



lunes, 24 de abril de 2017

Rúbricas (II): Tipos de rúbricas, ventajas e inconvenientes

No todas las rúbricas son iguales, e incluso algunas de las que van circulando por ahí con el nombre de rúbricas ni siquiera lo son. Quizá esta entrada te clarifique algo más que la anterior qué es un rúbrica, qué pinta tiene, cuáles son las ventajas de unas frente a otras.

Tipos de rúbricas


Habitualmente se suele hacer una clasificación de las rúbricas en: a) holísticas o b) analíticas, atendiendo a cómo consideran la evaluación del desempeño, si como un todo o atendiendo a sus características definitorias una a una.
También existe otra clasificación atendiendo al tipo de desempeño que se evalúa, si es específico o es general, quedando así rúbricas que son específicas o rúbricas que son genéricas, y esto dependerá del tipo de criterios por los que se evaluará ese desempeño. En esta clasificación no se profundizará demasiado, simplemente sirva decir que las rúbricas genéricas se dan cuando existen desempeños que reúnen características similares independientemente del contenido, que son interdisciplinares, por ejemplo, la presentación oral de una información (siempre y cuando el contenido de esa presentación no sea objeto de evaluación). Por el contrario, las rúbricas específicas de la tarea, enfatizan las características peculiares de una tarea concreta que no volverá a repetirse y están centradas en conceptos, hechos o destrezas y habilidades muy específicas.
Obviamente tanto con un tipo de clasificación como con otra, aunque más con la última desarrollada, puede haber enfoques mixtos donde se combinan aspectos genéricos y específicos o dos rúbricas que se combinen para formar una sola, con una evaluación holística y otra analítica de diferentes partes del desempeño. En definitiva, se puede hacer este tipo de combinaciones obteniendo cuatro tipos de rúbricas: holística específica o genérica y analítica específica o genérica, con sus variantes mixtas.

Rúbrica analítica


En las rúbricas analíticas los criterios de realización, con sus atributos, se evalúan en los distintos niveles proporcionando una descripción para cada uno de ellos. Cada atributo recibirá una puntuación por separado, aunque también puede obtenerse con propósitos sumativos una puntuación global del desempeño. Ocasionalmente se asignan pesos a la evaluación de cada atributo.
La principal ventaja en el uso de este tipo de rúbricas es que proporciona tanto a los estudiantes como al docente una imagen muy clara de por qué se obtiene una determinada puntuación y se detecta mejor qué partes del desempeño requieren de una revisión por parte de ambos. Su función es diagnóstica y con propósitos claramente formativos, aunque ya se ha dicho que puede utilizarse una puntuación global del desempeño con propósitos sumativos. Sin embargo, para crearlas se necesita mucho tiempo y su uso en la práctica de la evaluación requiere de mucha destreza, especialmente en desempeños que se evalúan en el mismo momento de su realización.

Esquema


Ejemplo

Rúbrica elaborada para la Unidad Didáctica Integrada: "Conocemos nuestro barrio" (6º Ed. Primaria). Publicada en: AA.VV. (2016). Unidades Didácticas Integradas para la Inclusión: Valencia: Generalitat Valenciana. (enlace)

Rúbrica holística


Cuando se da la superposición de criterios o son criterios muy asociados, es mejor utilizar este tipo de rúbrica. Los criterios se consideran en combinación en una sola escala descriptiva. Apoyan valoraciones más amplias sobre la calidad del proceso o del producto. Una valoración holística puede también formar parte de una analítica como un factor más, aunque este tipo de métodos tiene la dificultad de sobreponer los criterios de la rúbrica holística con los otros.
Su uso resulta más práctico, más rápido que las rúbricas analíticas. Sin embargo, al proporcionar una valoración global del desempeño se pierden detalles específicos y su uso formativo está limitado, al contrario que las analíticas, usándose preferiblemente en evaluaciones con propósito sumativo. También dada su limitada escala de puntuación este uso sumativo se circunscribe casi al hecho de proporcionar una calificación (excelente, notable, bien…), más que una puntuación.
En la rúbrica holística los niveles suelen aparecer delimitando las filas y los criterios de realización y sus atributos se combinan para proporcionar una descripción para cada uno de estos niveles.

Esquema

Ejemplo

Rúbrica elaborada para la Unidad Didáctica Integrada: "Conocemos nuestro barrio" (6º Ed. Primaria). Publicada en: AA.VV. (2016). Unidades Didácticas Integradas para la Inclusión: Valencia: Generalitat Valenciana. (enlace)

Muestras de desempeño, anclajes o testigos en las rúbricas holísticas

Un aspecto importante y deseable en el uso de rúbricas holísticas es el empleo de testigos o muestras ejemplares de desempeño, anclajes, cuando esto sea posible (por ejemplo, en la valoración de redacciones, dibujos e incluso productos (se pueden usar fotografías). Esto significa ni más ni me- nos que escoger entre las realizaciones de los estudiantes aquellas que estén en el límite superior de cada nivel, de manera que nos sirvan como elemento global de comparación.
Obviamente, la recogida de muestras no tiene por qué ser cada curso, una vez escojamos las primeras muestras, de nuestro primer grupo de estudiantes, las podemos mantener para otros cursos, a no ser que tengamos muestras mucho mejores en todos o cualquiera de los niveles de las rúbrica.
Así en las siguientes evaluaciones, si se han establecido bien las rúbricas y los testigos, al evaluar un desempeño de forma global tendremos tanto elementos verbales (descripciones) como elementos visuales (testigos) para situar la ejecución de un estudiante determinado en un nivel.

El procedimiento es como sigue (ej. redacciones): «¿esta redacción está mejor o peor que este modelo de nivel 1?». Si está mejor, pasaría a formar parte del siguiente nivel, el 2, y la compararíamos de nuevo con el modelo límite del nivel 2 para hacer la misma pregunta.
Si estuviese peor que el modelo del nivel 1, la dejaríamos en el nivel 1 (el mínimo).

Disponer de buenos modelos o testigos es una cuestión que depende del tiempo: requiere que hayamos trabajado considerablemente con la rúbrica y que dispongamos de un número suficiente de producciones de los alumnos y de las alumnas que sean significativamente clarificadoras y útiles para valorar globalmente un desempeño determinado.

 

Para saber más

En este enlace tienes una publicación donde explico todo el proceso de diseño de rúbricas, así como las claves principales para aumentar la fiabilidad y validez de este instrumento tan útil en la evaluación de desempeños:
- Cortés De las Heras, J. (2016). Diseño de rúbricas. En Monografías didácticas. Madrid. ANAYA.

Si quieres conocer aún más aquí tienes referencias mayoritariamente consultadas en la revista electrónica: Practical Assessment, Research and Evaluation.

- Brualdi Timmins, A.C. (1998). Implementing performance assessment in the classroom. Practical Assessment, Research & Evaluation, 6(2). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=6&n=2.
- ERIC/AE (2014). Scoring Rubrics – Definitions and Construction. Disponible on-line en: http://ericae.net/faqs/rubrics/scoring_rubrics.htm].
- Gonzalez, J. (2014). Know your terms: holistic, analytic and single-point rubrics. Recuperado 1 junio 2014 de http://www.cultofpedagogy.com/holistic-analytic-single-point-rubrics/.
- Mertler, C.A. (2001). Designing scoring rubrics for your classroom. Practical Assessment, Research & Evaluation, 7(25). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=7&n=25.
- Moskal, B. (2000). Scoring rubrics: what, when and how?. Practical Assessment, Research & Evaluation, 7(3). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=7&n=3.
- Moskal, B. (2003). Recommendations for developing classroom performance assessments and scoring rubrics. Practical Assessment, Research & Evaluation, 8(14). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=8&n=14.
- Moskal, B. M. y Leydens, J.A. (2000). Scoring rubric development: validity and reliability. Practical Assessment, Research & Evaluation, 7(10). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=7&n=10.
- Popham, W. J. (1997). What's wrong - and what's right -with rubrics. Educational Lidership, October 1997, 72-75.
- Simon, M. y Forgette R. (2001). A rubric for scoring postsecondary academic skills. Practical Assessment, Research & Evaluation, 7(18). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=7&n=18.
- Tiemey, R. y Simon, M. (2004). What's still wrong with rubrics: focusing on the consistency of performance criteria across scale levels. Practical Assessment, Research & Evaluation, 9(2). Recuperado 13 junio 2014 de http://PAREonline.net/getvn.asp?v=9&n=2.

- Wiggins, G. (1998). Educative Assessment. Designing Assessments To Inform and Improve Student Performance. Jossey-Bass Publishers, San Francisco, CA.